Ministerios Antes del Fin

                          Example of alt text  
¡Era hora de que la Iglesia de Jesucristo proporcionara respuestas!

¿Confundido por las profecías? 
Ver... 
¡Panorama profético!
La Verdad os hará libres

  • Masturbación

  • Campo misionero de ADF

  • Sexo Oral

  • Libro de Enoc

  • Preguntas y Respuestas

  • Datos Bíblicos

  • Música MP3 para bajar

  • Nuestro Director

  • ¿Por qué no mata Dios a Satanás?

  • Sexo durante la Menstruación

  • Preguntas frecuentes

  • Galería Fotográfica

  • Donaciones

  • El Diezmo

  • ¿Libros?

  • Defienda su fe

  • Matrimonio y Pornografía

  • Testimonios

  • ¿Desea ser salvo?

  • ¿Quién creó a Dios?

  • Biblias en Españól

  • La Biblia Responde

  • Sexualidad

  • La Biblia En línea

  • Todo sobre el Rapto

  • Misterios Revelados

  • Encuestas semanales

  • Misteriosos Dinosaurios

  • Virgen María

  • Todo sobre los ángeles

  • Adulterio
  • Pastor Ureña, ¿No me pide Dios que sea una esclava al pedirme que me someta a mi marido?
    Autor: Dawlin A. Ureña PhD.
    (El Doctor Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica
    CRS - Creation Research Society)

    Gracias a los cambios que han ocurrido en nuestra sociedad moderna, se ha llegado a entender que la palabra "sumisión" significa una cosa que no es y esta palabra ha sido mal usada y abusada.

    Algunos piensan, como obviamente es el caso de la hermana que nos envía el correo, en "esclava", "pisoteada" cuando la palabra es usada, pero ¡cuán errada está!

    No debemos permitir que la sociedad, sea machista o feminista, cambie el significado de un término que es tan importante para la sana interpretación del texto bíblico y el deseo de Dios hacia su criatura.

    Los grupos de presión y los "lobby" culturales (homosexual, feminista, machista, etc.) son los que buscan que se mal interprete el término "sumisión" y se entienda que lo que se pide o se permita es que una persona débil sea usada por una persona más fuerte o que una persona en menor posición social valga menos y sus derechos sean pisoteados por alguien de una mayor posición social o "valor", pero esto, no es lo que la Biblia quiere decir cuando se refiere a "sumisión".

    Lo primero es que la sumisión bíblica es realmente una acción voluntaria de parte de la esposa.

    El Señor ordena a las esposas que "se sometan" a sus esposos (Efesios 5:22; 1 Pedro 3:1). Sin embargo, no hay ningún lugar en la Escritura en el que los maridos les ordenan a sus esposas a que se sometan a ellos. Una esposa escoge seguir el liderazgo de su esposo, mientras que los esclavos no escogen seguir al amo. La esposa toma una decisión, el esclavo no.

    Las decisiones de los esclavos están regidas por sus amos, pero cuando una mujer se somete a su esposo, ella se está sometiendo al Señor y ese es un acto de adoración y amor para su Salvador, no uno de debilidad esclava.

    Por otro lado, una mujer no está obligada a someter todo a los deseos del esposo.

    Cuando un marido desea que su esposa haga algo que no es bíblico, ella está obligada a obedecer al Señor antes que a su esposo.

    Igual que cuando nos vemos ante la disyuntiva de obedecer a los gobiernos de la tierra o a Dios, Pedro y Juan nos dejaron un claro ejemplo y cuando estaban delante del Sumo Sacerdote, del Concilio y de todos los ancianos de los hijos de Israel, después de ser liberados de la prisión, declararon que no desobedecerían a Dios para obedecer al hombre!

    "Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres." (Hechos 5:29)

    A ellos se les pidió que hicieran algo contrario a las palabras de Jesús (Mt 28:18-20). Ellos no estaban obligados a obedecer este requisito, por lo tanto, en ese caso, ellos DECIDIERON a quién se someterían, a la voluntad de Dios o a la del hombre. ¿Ve la diferencia con un esclavo? ¡Un esclavo no tendría opción!

    Por ejemplo, un marido incrédulo puede pedirle a su esposa cristiana que deje de asistir a la iglesia, ¡pero ella no está obligada a obedecer en esta circunstancia!

    La alianza principal de la creyente es hacia el Señor y la comunión entre creyentes es bíblica, por lo tanto, aquí la mujer, no la esclava, DECIDE qué hacer y se somete o no se somete a Dios. Si se somete a Dios, bien. Si obedece al hombre, no está sometiéndose a Dios, sino desobedeciéndolo.

    Miremos otro ejemplo: Sé de damas cristianas que han sido presionadas para dejar que la pornografía entre en la relación de matrimonio, sin embargo, la pornografía es adulterio en papel y una mujer no está obligada a someterse a este requisito pecaminoso.

    Pero, ¿Pudiera ella elegir si se tratara de una esclava? Por supuesto que no. Los esclavos están obligados a obedecer cualquier deseo de sus amos; una esposa no está obligada a cumplir deseos que excedan los preceptos de la obediencia bíblica y por lo tanto, ella no es una esclava de su esposo.

    Y ahora debemos responder a la pregunta obligada:

    ¿Por qué un esposo no tiene que someterse a la esposa?

    Miren amadas hermanas, si los hombres y las mujeres son creados a la imagen de Dios, y por lo tanto son de igual valor, ¿por qué entonces se le ordena solo a la mujer que se someta?

    Una vez más, aquí asumiremos que se trata de un hombre creyente del que hablaremos (así como la hermana que nos escribió).

    El hombre creyente debe someterse a Dios. De hecho, el hombre cristiano no sólo debe someterse a Dios, sino que también debe liderar a su esposa de forma auto-sacrificial:

    "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella," (Efesios 5:25)

    No todo esposo hace esto, pero una esposa debe saber que la sumisión de ella es "hacia" el Señor; en obediencia a Dios, la cual, tiene un significado eterno y será un testimonio para otros:

    "Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa." 1 Pedro 3:1-2

    Dios ha creado una estructura de relación por la cual el marido es la cabeza (líder) de la esposa:

    "Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo." 1ª Corintios 11:3

    Sin embargo, que exista un orden de liderazgo, no tiene nada qué ver con "valor", porque tanto el esposo como la esposa son creados a la imagen de Dios y ambos son co-herederos del evangelio.

    ¡Pero existe un líder! ¡Debe haber alguien a quién se sigue! ¡No es verdad que el hombre y la mujer son ambos 50% responsable en igual estatus ante Dios! (No le diga eso a la "Profeta" Ana Maldonado)

    Así como Dios el Padre es la cabeza de la plenitud de nuestro Dios Trino, así en la relación descendente, el hombre es a su vez la cabeza de la mujer. Punto.

    Esta relación de marido como el líder y de la esposa como la seguidora, es realmente un retrato de Cristo y Su esposa, la Iglesia.

    Cuando una mujer se somete voluntariamente, ella señala ese retrato, trayendo gloria a Dios, a su esposo y a ella misma.

    Con razón dice la Biblia:

    "El que halla esposa halla el bien,Y alcanza la benevolencia de Jehová."
    Proverbios 18:22

    Pastor Dawlin A. Ureña

    Regrese al Índice de Preguntas y Respuestas

    ¿QUIERE BUSCAR UN ARTÍCULO, SERMÓN O VIDEO POR TEMA?
    (Gracia, Salvación, Pornografía, Pecado, Dinosaurios, Masturbación, Nephillim, Perdón, Harlem Shake, MP3, etc.)
    HÁGALO AQUÍ...

    Sólo sitios recomendados por ADF

    Comentarios de los usuarios de ADF manejados por Disqus


    Página Principal | En qué creemos | ¿Deseas ser salvo? | Galería | Defienda su Fe | Es el Islam una religión de paz?
    | Cuándo sucederá el Rapto de la Iglesia? | Testimonios |
    Niños | Visite la Web de nuestra Iglesia | Enlaces