|
¿Está
usted en el proceso de buscar una iglesia? Eso puede ser un
reto, ¿no es así? Muchos de nosotros tendemos
a basarnos en cuatro factores para hacer nuestra elección:
denominación, estilo de música, tamaño,
y ubicación. Pero esos por sí solos no pueden
decirle lo más importante: ¿es una iglesia saludable?
¿Cómo
encuentra usted una iglesia saludable? Este artículo
le dará a usted algunas ideas. Pero primero, y más
importantemente, ore. Pídale al Señor que lo
guíe en su búsqueda. Entonces, a medida que
usted sigue Su dirección, manténgase sensitivo
a las siguientes seis cualidades esenciales de una iglesia
saludable.
#1:
Dios obtiene la gloria
Los edificios
pueden ser preciosos, los pastores pueden ser dotados, y la
música puede ser maravillosa, pero lo más importante
es que su corazón y su mente sean dirigidos hacia el
Señor. Glorificar a Dios significa magnificarlo y exaltarlo;
llamar atención a Su grandeza, a Su amor, a Su gracia.
El salmista cristaliza esta verdad en su oración al
Señor:
No a
nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da gloria,
por tu misericordia, por tu verdad. (Salmo 115:1)
Por alguna
razón, es sorprendentemente fácil para nosotros
atraer la atención hacia nosotros, ¿no es así?
Magnificamos la personalidad de un pastor y exaltamos la brillantez
de su sermón, y al hacer eso, nos volvemos un público
ansioso que ha venido a ver a su estrella favorita actuar.
Tristemente, Dios se vuelve un personaje de fondo en la actuación
de alguien más. Eso no es lo que Su iglesia está
destinada a ser.
La iglesia
es el lugar donde las personas van a aprender acerca de la
naturaleza de Dios y Su voluntad, para ser formados por Él
a ser Su pueblo, y para profundizar su relación de
amor con Él. Así que en una iglesia saludable,
Dios es la "estrella", y la música y la predicación
dirigen el centro de atención hacia Él.
#2:
Jesucristo, el Hijo de Dios, es el centro
Sin Jesucristo
y Su evangelio, no habría iglesia, porque no habría
cristianismo. Glorificar a Dios también significa glorificar
a Su Hijo, Jesucristo, que es "es el resplandor de su
Gloria y la expresión exacta de su naturaleza"
(Hebreos 1:3).
Entonces, una iglesia saludable es una iglesia centrada
en Cristo. El evangelio de Jesucristo será preeminente,
llevando al pueblo de Dios a regocijarse en la salvación
de Cristo, descansar en Su perdón, seguir Su ejemplo,
y obedecer Su enseñanza. Como el Padre ha "exaltado
hasta lo sumo" a Su Hijo, así también debemos
hacerlo nosotros (vea Filipenses 2:9-11).
#3: Dios es verdaderamente adorado
¿Ha
usted visitado alguna vez una iglesia donde se leían
las Escrituras, se cantaban cantos, y se predicaba un sermón,
pero de alguna manera la adoración no estaba presente?
Lo deja a usted sintiéndose como si estuviera vacío
y desconectado del Señor, ¿no es así?
La adoración no puede ocurrir a no ser que el corazón
esté envuelto. Una iglesia saludable adorará
desde el corazón, buscando ser sensitiva a la impresionante
presencia del Señor (vea el Salmo 95).
En una iglesia saludable, una que se reconoce con gratitud
como "las ovejas de Su mano", usted debe poder sentir
- una
reverencia respecto a la Palabra del Señor,
- alabanza
sincera en la música tocada y cantada,
- y deleite
en el Señor y amor por Su pueblo en las palabras
del sermón.
En una
iglesia saludable, el amor por el Señor estará
detrás de todo lo que se hace (vea 1 Corintios 13),
atrayendo los corazones de las personas para que ellas puedan
venir ante el Señor como una comunidad adoradora.
#4:
La Palabra de Dios no es solo enseñada sino también
aplicada
Una iglesia
floreciente también se distingue por su devoción
a aprender y vivir la Palabra de Dios. ¡Qué privilegio
es para nosotros tener la Biblia! La propia revelación
del Señor "inspirada por Dios" de Su naturaleza,
Su corazón, Sus acciones, y Su voluntad (vea 2 Timoteo
3:16 NVI). Es emocionante entrar a su presencia a través
de Su Palabra; o debe serlo. La oración del salmista
puede hacer mucho para moldear nuestras expectativas: "Abre
mis ojos, para que vea las maravillas de tu ley" (Salmo
119:18).
No es
suficiente, sin embargo, contemplar Su Palabra y mantenerla
guardada en nuestras mentes. Debemos vivirla, obedecerla,
tener nuestras vidas moldeadas por ella. Jesús mismo
enfatizó la importancia de aplicar Su enseñanza:
"Cualquiera
que oye estas palabras mías y las pone en práctica,
será semejante a un hombre sabio que edificó
su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron
los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa;
pero no se cayó, porque había sido fundada
sobre la roca." (Mateo 7:24-25)
El Señor
nos ha dado Su Palabra para (1) enseñarnos sobre Sí
Mismo, (2) mostrarnos el camino de la salvación y de
la vida, (3) ayudarnos a crecer en sabiduría y hacernos
maduros, (4) estabilizar nuestra fe en tiempos de pruebas,
y (5) poder detectar y enfrentar el error, solo para nombrar
algunas cosas.
Así
que es crucial que la enseñanza de un pastor
- esté
basada en las Escrituras, no en libros populares o en sus
propias opiniones o motivos de enfado,
- sea
personal en lugar de teórica, lo cual pudiera crear
indiferencia,
- sea
relevante, mostrando cómo la verdad de Dios es tan
aplicable para hoy en día,
- sea
balanceada con humildad, amor, y gracia, para evitar intolerancia
y orgullo, y
- Ser
solamente el medio para conseguir un fin: conocer y adorar
a Su autor, no a la Biblia misma.
#5: El amor de Dios puede ser visto y sentido
Compasivo…
bondadoso… humilde… manso… paciente… perdonador… amoroso.
Estas son las cualidades por las cuales Dios quiere que Su
pueblo sea conocido, porque estas cualidades reflejan quién
es Él (vea Colosenses 3:12-14). ¿Recuerda usted
la última conversación de Jesús con sus
discípulos en el aposento alto? Después de lavar
sus pies con humildad y mansedumbre, Jesús les dijo,
"Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los
unos a los otros; así como yo os he amado … En esto
conocerán todos que sois mis discípulos"
(Juan 13: 34a, 35a).
Entonces, una iglesia saludable será distinguida por
la atención y la empatía de sus miembros unos
por otros. Se sentirá como una familia en lugar de
una corporación. Y rebozará un cálido
espíritu de bienvenida que libremente comparte el regalo
de la gracia de Dios.
#6:
Las buenas nuevas de Dios les serán expresadas a otros
La iglesia
del Señor no es un club campestre exclusivo que disfruta
en un resplandor de gloria privada, sino es "una ciudad
situada sobre un monte" y "la luz del mundo"
que llama a las personas "de las tinieblas a su luz admirable"
(Mateo 5:14; 1 Pedro 2:9). Al igual que Jesús vino
"a buscar y a salvar lo que se había perdido"
(Lucas 19:10), así es nuestro llamado ahora de buscar
a los perdidos y decirles del Salvador.
Así
que una iglesia saludable estará activamente preocupada
por el mundo fuera de sus paredes. Orará por aquellos
que no conocen el amor de Dios o se han alejado de Él.
Alentará y entrenará a su gente (sin presionar)
a expresar su fe a otros; ya bien sea en su trabajo cotidiano
u ofreciendo ayuda a los necesitados en su comunidad. Y les
enseñará a tratar a los incrédulos con
respeto, manteniendo su dignidad y permitiendo que el Espíritu
Santo obre en ellos a Su manera y en Su tiempo.
Cuando usted encuentra una iglesia con estas seis cualidades,
¡usted ha avanzado mucho para encontrar una iglesia
saludable! Para mayor guía espiritual en su búsqueda,
por favor lea los pasajes a continuación. Y Dios lo
bendiga en su búsqueda para encontrar su iglesia.
|
Salmo 29
Corintios
1:3-4
Salmo
105
Efesios
1:22-23; 4:1-6, 11-16
Salmo
119:9-16, 97-104
Filipenses
2:1-11
|
Juan
4:23-24
1
Tesalonicenses 2:3-13
Hechos
2:43-47
Hebreos
13:15-17
Romanos
12
Apocalipsis
2-3
|
Cortesía de Insight for Living Ministries
Regrese a la Página Principal
Comparta sus impresiones en nuestros FOROS
[Página Principal | En qué creemos | ¿Deseas ser salvo? | Galería | Defienda su Fe | Fraudes evolucionistas | Preguntas a los Evolucionistas | ¡Oferta de 250,000 dólares! | Testimonios | Librerías | Niños | Jóvenes | Compre nuestros libros | Enlaces]
|