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7) Armonía e idoneidad de "la circuncisión"
"Circuncídense, pues, la carne de vuestro prepucio." Génesis 17:11 y 12.
Este mandamiento le fue dado al Pueblo de Dios por varias razones que para el pueblo eran desconocidas, pero no para Dios. La principal y la que más compete a nuestra presentación es la razón sanitaria o de limpieza. Una mujer está más propincua a desarrollar cáncer en la cerviz si su esposo no está circuncidado. El problema está en que bacterias escondidas debajo de la piel del hombre pueden ser transmitidas a la mujer durante las relaciones íntimas. Esto fue establecido recientemente observando a las mujeres judías cuyos maridos se encontraban circuncidados contra otras no judías cuyos maridos no lo estaban.
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