Armonía entre la Ciencia y la Biblia
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña
(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica
CRS - Creation Research Society)

 

3) Armonía entre la Biblia y la Meteorología

Los tesoros de la nieve

Hace 5 años yo llegué a Estados Unidos. Hasta ese momento yo nunca había visto nieve personalmente. ¡Qué hermoso espectáculo ver la misma lluvia que cae en mi hermoso Caribe tan torrentemente, en forma de millones de copitos congelados! ¡Qué maravilloso es nuestro Dios! En Job 38:22 la Biblia nos relata que Dios se le presenta a Job y, entre otras cosas, le dice:
"¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, o haz visto los tesoros del granizo…? Job 38:22. Versión Antigua Reina - Valera.

Al leer este versículo usted deberá preguntarse: ¿Qué tesoros puede contener la nieve o el granizo? Pues el tesoro es doble. Primero usted debe saber que la nieve al caer deposita nitrato en el suelo. Y el segundo es un tesoro estético y exclusivo de los copos de nieve, ya que los mismos tienen una belleza asombrosa en su simetría. ¡Después de analizar cientos de copos, los experimentos en los laboratorios demuestran que no hay dos copos de nieve idénticos!

AHORA, ¡PREPÁRESE PARA UN MANJAR!

Pero antes de continuar, recuerde:


Dios le es revelado al hombre a través de su Palabra. En la Palabra se recuenta el origen del hombre; su caída y la promesa de redención en Cristo. Se describe la personificación de Dios, su muerte, resurrección y consecuente victoria sobre el enemigo de la humanidad y causante de la caída del hombre. Además se describe el futuro de la humanidad, el Rapto del pueblo de Dios y la implementación del Reino Sempiterno que establecerá Cristo en al tierra. Todo esto está contenido en la Biblia, sí, en una colección de libros llamado Biblia. La Biblia o es absolutamente perfecta, o no es la Palabra de Dios. Si no lo es…la humanidad no tiene una sola esperanza viable de lograr justicia imperecedera a través del uso de ninguno de los otros dioses propuestos por otras religiones. ASÍ QUE, HERMANOS Y HERMANAS, ahora más que nunca resultan idóneas las palabras del Apóstol cuando, desde la cárcel, nos dice:

"Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense!…El Señor está cerca!" Filipenses 4:4. ¡ALELUYA!

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